Los envases de plástico y su gestión en la economía circular

Los envases de plástico y su gestión en la economía circular
La economía circular es un sistema de aprovechamiento de materiales que promueve la reducción de residuos y permite un desarrollo sostenible a largo plazo

A día de hoy, la economía de los países capitalistas se basa en un modelo de producción y gestión de recursos, bienes y servicios que tiene como objetivo potenciar el consumo a corto plazo. De esta manera, crecen los intercambios y aumenta la producción de bienes y servicios. Sin embargo, esta realidad parece estar llevando el planeta a una situación plausiblemente insostenible debido a la acumulación de residuos.

La alternativa favorable a este modelo económico lineal es la economía circular, un sistema de aprovechamiento de recursos en el que se prioriza la reducción, el reciclaje y la reducción de los productos.

La economía circular

Este modelo, así pues, pretende poner fin al actual sistema basado en producir, usar y tirar. Pues el sistema económico vigente no actúa de acuerdo con el ciclo de vida natural del medio ambiente, y no resulta compatible con un desarrollo sostenible. Tampoco está organizado para un largo plazo ni tiene en consideración a las generaciones futuras.

De modo que la economía circular consiste en un sistema que permite minimizar la producción al mínimo que sea requerido por la sociedad, y apuesta por la reutilización de aquellos elementos que, debido a sus condiciones y propiedades, no sea pertinente devolverlos al medio ambiente. Todos, o casi todos los recursos son reaprovechados. Por este motivo, conlleva el término “circular” en su nombre.

Elementos de fabricación usados en este modelo       

Los materiales biodegradables son los principales elementos de fabricación para este tipo de modelo económico de producción. Esto se debe a que, una vez usados para producir bienes de consumo, pueden devolverse al medio ambiente una vez a terminado su vida útil sin que provoquen ningún tipo de daño.

Claro está, no todos los procesos productivos pueden basarse en materiales de este tipo. Por lo que aquellos productos que no puedan devolverse a la naturaleza, serán reutilizados con una nueva vida y se reincorporarán al ciclo productivo con una nueva labor. Sin embargo, aquellos que no pueden reutilizarse son reciclados para minimizar los impactos al medio ambiente.

Este uso selectivo de los elementos de fabricación es muy ventajoso, ya que permite reducir en gran medida una de las mayores amenazas para el medio ambiente: el plástico. Un material muy perjudicial ya que se acumula en grandes cantidades y tarda muchos años en desaparecer.

Con el fin de apostar por este tipo de modelo económico, existen diferentes proyectos y directrices como los que se mencionan a continuación.

Directiva de la Unión Europea 2018/852

El Parlamento Europeo y el Consejo modificaron la antigua Directiva 94/62/CE acerca de los envases y residuos de envases con la creación de la reciente Directiva 2018/852. Esta se incluye dentro de las diferentes Directivas en materia de medio ambiente en las que está trabajando la Unión Europea. Esta nueva directiva tiene como objetivo reducir y prevenir el impacto provocado por los envases y los residuos provenientes de los envases sobre el medio ambiente.

Así pues, en relación a los plásticos, la directiva considera de importante necesidad aumentar el reciclado de los envases como principal vía de acción. De esta manera, persigue poder reducir la cantidad de residuos que se generan en la producción de bienes y servicios. Aunque reciclar no lo es todo, pues la reutilización de los envases aparece como una necesidad a fomentar para reducir la proporción total de envases. A la vez, la directiva propone fomentar una bioeconomía sostenible mediante la creación y adopción de envases reciclables de origen biológico o que sean biodegradables por parte de los estados miembros a la UE.

También pretende apostar por un uso prudente, racional y eficiente de los recursos naturales que se requieren en los procesos productivos, incrementar el uso de las energías renovables, así como mejorar la eficiencia energética en general.

Se trata de una directiva que presenta novedades respecto a la anterior en cuanto a responsabilidades hacía los productores de envases, por la fijación de objetivos a largo plazo y por reforzar los objeticos de la antigua directiva.

La renovación de esta directiva una muestra sobre la línea de acción de la Unión Europea cuando se trata de trazar una economía de intersección entre los aspectos ambientales y económicos.

El proyecto CIRC-PACK

Se trata de un proyecto que tiene como objetivo confeccionar una producción de envases a partir de plástico que sea más eficiente, competitiva, sostenible con el medio ambiente y con un uso menor de los combustibles fósiles. Tiene una duración de 36 meses, entre mayo de 2017 y junio de 2020.  Presenta tres líneas de actuación principales:

  1. Procurar que la cadena de valor de los envases se realice al margen de las materias primas fósiles.
  2. Apostar por la reducción del impacto ambiental negativo que ejercen los envases de plástico.
  3. Crear un sistema económico de plásticos que permita el fin de su vida.

Además, el proyecto CIRC-PACK persigue la creación y comercialización generalizada de un tipo de bioplásticos creados a partir de recursos renovables y confeccionados con múltiples capas. Al usar este tipo de recursos compostables, los envases serán mucho menos perjudiciales para el medio ambiente y se rebajará su huella medioambiental. Se trata de un eco-diseño pensado para facilitar la transición de la actual cadena de producción de envases hacía otra basada en las caracterizaciones de la economía circular.

Este proyecto está coordinado por CIRCE, un centro de investigación creado para estudiar y desarrollar soluciones de carácter científico para el sector empresarial. Esta institución, además, es la encargada de garantizar una gestión administrativa, legal y financiera que sea eficaz para poder ejecutar con éxito el proyecto. Por otro lado, en las cuestiones referentes a la parte técnica, se responsabiliza de:

  1. Elaborar la metodología a seguir para llevar a cabo una evaluación social, medioambiental y económica.
  2. Evaluar qué impacto y el grado de aceptación social tiene el proyecto.

El centro tecnológico de transformación de plástico, Aitiip, colabora con el proyecto CIRC-PACK. Es un centro que ofrece soporte a distintos proyectos relacionados con la innovación de necesidades industriales y sociales, como la que ocupa a CIRC-PACK. Dentro de este proyecto, se encarga de ofrecer las infraestructuras necesarias y un personal cualificado para desarrollar el proyecto.

La organización ECOEMBES también es un actor muy importante en este campo de trabajo debido a sus aportaciones. Consiste en una organización centrada en procurar que todos los agentes económicos cumplan con los objetivos medioambientales estipulados por la Ley, relacionados con el consumo de productos envasados domésticos. También procura por la eficiencia en el uso de estos recursos por parte de las compañías.

Aplicaciones tecnológicas usadas para fomentar la economía circular

Además de colaborar con el mencionado proyecto de CIRC-PACK, la organización ECOEMBES también ha creado el primer centro de innovación en Europa en materia de envases y su posterior reciclado. El centro en cuestión se llama TheCircularLab y, desde su creación en 2017, ha desarrollado muchas innovaciones en tecnología dedicada a la recogida, selección y reciclado. Ha dado grandes avances en aspectos de ecodiseño con hasta 30 proyectos en activo.

Sin embargo, la línea de actuación más exitosa y destacable es el desarrollo del Smart waste. Se trata de una herramienta informática enfocada a la gestión inteligente de residuos que permitirá analizar los datos generados en el sistema de recogida con el fin de conseguir un modelo de ciudad inteligente.

Esta plataforma encargada de gestionar la cadena del residuo es capaz de coordinar un amplio abanico de cuestiones:

  1. Los diferentes contenedores inteligentes que están conectados y localizados en todo momento.
  2. Una flota de camiones de transporte de residuos conectados a través de señal GPS y que ofrecen información de peso y rutas de transporte.
  3. Cálculo en tiempo real de las rutas.
  4. Uso de vehículos híbridos y eléctricos para reducir las emisiones.
  5. 5- Una implementación de los diferentes modos de uso de los datos generados y la consecuente gestión de la información.

Así pues, el propósito de esta innovadora herramienta es el de potenciar el reciclaje de los residuos. Ecoembes se ha marcado como objetivo una tasa de reciclaje del 80 % para el año 2020. Para ello, iniciativas como la de Smart waste permiten alcanzar tales objetivos.

Conclusión

La economía circular se presenta como un modelo económico de producción y tratamiento de residuos que se interrelaciona altamente con la sostenibilidad. Es el concepto económico que tiene como objetivo garantizar el suministro de recursos esenciales a largo plazo con una generación mínima de residuos. Permite establecer líneas de producción a partir de la reutilización de materiales y, en la medida que sea posible, hacer uso de aquellos que sean renovables y menos perjudiciales para el medio ambiente.

Debido a que los envases de plástico presentan tantos problemas para la naturaleza debido a las alteraciones que produce, el desarrollo de productos biodegradables resolvería muchos puntos de conflito.

Aunque se trate de una propuesta muy novedosa, ya existen muchos proyectos empresariales e institucionales como los mencionados anteriormente que trabajan a partir de este modelo. Actualmente, esta es la estrategia económica y ambiental por la que apuesta la Unión Europea.

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